La vida es una constante búsqueda... y a ti te encontré en la calle.

domingo, 4 de marzo de 2012

Exposición 1x2 (1 tema X 2 autores) - Alfaiate marzo 2012


     Durante todo el mes de marzo tengo el placer de compartir con un amigo (y gran ilustrador), Don Rubén Mariño, una expo. La hemos bautizado 1x2 (1 tema x 2 autores) que viene significando que 2 amigos amantes de la música han decidido centrarse en esta ocasión en (1 tema) el legenadrio Rock'N'Roll y caricaturizar a unos cuantos de sus protagonistas.

     El material que os encontrareis es una serie de 10 caricaturas (5 piezas por autor) donde están representados diferentes músicos, desde clásicos del rock como Keith Richards hasta estrellas del heavy (esa oscura senda que tomó el rock allá por los 70-80, hasta sus orígenes son oscuros) como Dream Theater.

     La exposición la podéis contemplar en O Alfaite (Rúa San Xoan, 7. Zona Plaza de España. A Coruña) Muchas gracias al personal del Alfaiate por las facilidades y por la amabilidad mostrada.



     Si os pasáis y os quedáis prendados de alguna caricatura no os preocupéis, tenéis la oportunidad de llevaros láminas de los trabajos expuestos a casa al módico precio de:
1 € una postal de tamaño A5 (14x8x21 cm)
1,50 € A4 (21x29,7 cm)
3 € A3 (se trata del mismo tamaño que el expuesto) (42x29,7 cm)

     Bueno, dejo ya que parezco un vendedor de mercadillo. Espero que os paséis y que os gusten y en caso de querer ver más material nuestro, comprar otro dibujo ajeno a la exposición, realizar algún encargo ya sea una caricatura o cualquier otro tipo de ilustración... contactad con nosotros.

Rubén Mariño
mail_entintadamente@gmail.com
http://entintadamente.blogspot.com/

Jose Souto
mail_josess@gmail.com
tfno_637 801 548

sábado, 3 de marzo de 2012

CONGRESO INTERNACIONAL Ilustrando a Diversidade (Atropellando erizos)

     El 10 de febrero me avisaba Yesica (la editora con la que estoy trabajando): “Jose, apúntate al congreso de ilustración del que te mando información en el mail, acaba hoy el plazo” 

CONGRESO INTERNACIONAL Ilustrando a Diversidade

 
     Ni idea de que era aquello, en un primer momento abrí el pdf con el programa, fui directo al apartado de suscripciones y envié los datos requeridos, sin más. Fue después, en una segunda lectura, cuando leí: Presentación de comunicacións, vídeo-animacións e proxectos de ilustración”. Pensé: “a ver si puedo presentar mis Animaladas”. Seguí leyendo y llegué a las condiciones que deberían tener los proyectos, estos deberían tratar sobre la “diversidad cultural, multilingüismo, inteculturalidad e inclusión o supresión de barreras que dificultan la convivencia y la aceptación de la diferencia No veía que las Animaladas pudiesen encajar con esos puntos, consulté con mi confesora y decidí finalmente que debía enviarlas, aunque sólo fuera por probar suerte.

     Con 5 de las ilustraciones del proyecto debía mandar un texto no mayor de 200 palabras, os lo dejo al final de esta entrada por si alguien quiere echarle un vistazo. Quizá sea un poco literario de más, pero que cumplió su objetivo, conseguir ser uno de los 4 proyectos seleccionados.


     El lunes día 13, me confirman que he sido seleccionado. No lo esperaba y gracias a ello la sorpresa retuvo durante unos días al pánico generado por la idea de hablar en público.  

     Y ya nos plantamos en el congreso, transcurrió entre los días 20 y 24 ambos incluidos. Fue una gran oportunidad para oír hablar sobre ilustración a magníficos profesionales, en especial destacaré a Elena Odriozola, cuyo estilo me dejó prendado.


[Ilustración de Elena Odriozola para La princesa y el guisante, 
de Andersen, editado por Anaya.]

     Aprendí mucho, me empapé del espíritu de este tipo de jornadas que siempre te impulsan a hacer más y mejores cosas. También hubo un hueco para los talleres (acudí al de animación realizado por personal de OQO) Resumiendo, una maravilla, una semana para recordar.

     Dejo para el final una breve explicación de cómo transcurrió mi exposición verbal. Llevaba preparado un pequeño discurso y un powerpoint pero varios consejos de última hora me hicieron variar algo el “discurso” y optar por un inexistente plan B. Me tocó improvisar y comentar algo de cada ilustración, tocó tragar vergüenza, vamos. Intenté ser natural y hacer las gracias justas para hacer que el público se divirtiera. Creo que lo conseguí, entre carcajada y carcajada de las 40-50 personas asistentes me fui soltando y sintiendo más cómodo, con lo cual todo fue a mejor. Al terminar hubo alguna pregunta y entre cuestión y cuestión se coló algún halago, a mis dibujos, a mis historias y hasta a mi capacidad como monologuista. Tras la última pregunta tocó agazaparse un rato, mi asiento se convirtió en una madriguera. Al fin me sentía tranquilo y con la sensación de haber dado lo mejor de mi mismo.

     Lo dejo ya y resumo, una semana súper feliz, con un buen espaldarazo para continuar luchando por ver publicadas mis Animaladas y convencido al fin de que son publicables. Ahora toca seguir trabajando, dibujando animales y escribiendo historias que os (y me) interesen.







“Usando como modelo a los animales conseguimos varios objetivos atractivos para cualquier ilustrador:
Diversidad de personajes, peludos, con escamas, con plumas…
Diferentes ambientes y paisajes, los polos, la selva, el interior de una pecera...
Dispares puntos de vista y modos de pasar sus vidas, volando, nadando, corriendo…

     Todo este cajón de sastre resultante es un auténtico árbol jerárquico de especies, géneros y familias y si bien podría resultar tentador ahondar en lo exótico de tanta diferencia, las he tomado como meros adornos, colores y formas, he usado los puntos en común como lo verdaderamente importante. Pretendo ver a los humanos más animales y a los animales más humanos, pasando por alto el arduo trabajo realizado por la evolución y viéndonos como los pequeños seres con necesidades primarias que al fin y al cabo somos todos. Esta es la idea principal de mis “animaladas”, una colección de micro relatos ilustrados donde poder contar historias divertidas, tiernas, de superación, de queja… donde hablar de lo terrenal y lo trascendental, de lo humano y lo mundano.

     ¡Qué Esopo y Felix Rodríguez de la Fuente me perdonen!”


MÁS INFORMACIÓN DEL EVENTO AQUÍ

martes, 7 de febrero de 2012

Primer curro pagado como ilustrador a la vista

Muy buenas lectores (inexistentes) míos.

Hace ya unas semanas me han escogido para ilustrar un libro. Como no podía ser de otra forma, estoy supercontento e ilusionado ante mi estreno en este nuevo trabajo.
El libro es la edición en gallego de "Chusco, un perro callejero", libro editado en el año 2004 por la editorial SM. La autora es Begoña Ibarrola y las ilustraciones de la versión en castellano corren a cargo de Emilio Urberuaga, "padre" de la imagen de Manolito Gafotas y premio nacional de ilustración 2011, casi "ná".
Me contrató la editorial primerapersona, coruñesa como yo y en la cual espero poder cosechar al menos una grata experiencia dentro del mundillo. Tras la experiencia en esa selva que es el mundo del ladrillo y pasarme dos años en paro dibujando sin parar, espero estar comenzando una nueva andadura en otro sector diferente a la construcción y el INEM, seguramente más amable y feliz que ambos. En fin, dios dirá. Deseadme suerte, la necesitaré.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Fin de una caída


Aquella última puesta de sol...
Aquel descompuesto horizonte me hacía sentir como un artista novato contemplando a la musa más bella que jamás existiera. Me sentía a gusto  y minúsculo ante aquel mar tan descolorido y violento, era el único testigo del mayor arrebato de ira jamás sucedido.
Parecía que el mar estuviese engullendo al sol y que éste a su vez escapase de las amenazadoras nubes negras, nubes que  recorrían la cúpula del cielo huyendo de aquel hermosísimo mar, envidiosas y cegadas por sus propios reflejos en las descontroladas olas que corrían hacia ellas, queriendo acecharlas hasta darles caza, unirse a ellas al fin. En la orilla, acantilados y pequeñas playas eran barridas y destrozadas por una fuerza sobrenatural. El mar era un rival imbatible, ni los mayores héroes de la, ahora, olvidada historia podrían hacer nada contra él. El mar convertía en  arena las más duras rocas y en polvo la más fina arena. Era una muestra de fuerza y poderío del mayor ejército que jamás atravesó reinos, praderas o estepas en busca de gloria o grandeza. Un ejército en donde se enroló la fría indiferencia de la naturaleza.
Se hacía tarde, yo ya había dilapidado miles de horas contemplando la costa, ya había presenciado aquella magnificencia destructora el tiempo suficiente para reconocer lo que estaba a punto de suceder... mi reino se desmoronaba. Yo perdía mi trono, mi mundo... pero no estaba demasiado triste, al fin Él me perdonaba. Arrasando todo esto me liberó de la vigilancia y cuidado que le profesara durante incontables milenios... ya podía volver a casa. Me levanté de aquel frío peñasco mientras el sol se ocultaba definitivamente, me asomé al acantilado más próximo y me dejé caer.
Con la inercia de la caída y extendiendo mis poderosas alas que habían vuelto a mi espalda emprendí el vuelo... volvía al fin a casa, con mis hermanos y  con mi Padre. Aunque he de reconocer que con cierto sentimiento de que todo podría haber sido diferente, mejor quizá, aunque Él no lo creyera así.

Animaladas (II)














jueves, 9 de junio de 2011

Renuncio a Satanás (o no)

 “Había nacido en el seno de una familia…” bueno, en el seno es una frase muy hecha, digamos que: “Había nacido dentro de una familia muy…” no, tampoco me convence.

Mis padres y sus respectivas familias eran muy peculiares. (Sí, así mejor). No peculiares físicamente, no, no por sus formas de ser, no, tampoco. Mi familia se caracterizaba muy mucho por sus creencias. La familia de mi padre era del tipo creyente amedrentado, creyentes de un dios vengativo al cual hay que orar y adorar día y noche. Jamás podré sacarme de la cabeza aquellas vagas ideas de juventud. Cada vez que se ponían a rezar todos juntos el rosario mi imaginación echaba a volar y los veía sacrificando a algún pobre animalito del corral en honor de aquel dios del antiguo testamento que tantos les gustaba y hacía sufrir. Por otro lado estaba la familia materna, que si bien distaba algo de mi otro clan, no dejaba de ser creyente, menos beato, con menos ganas de azotarse ante un mal pensamiento, pero igualmente amigo de comulgar, confesar y guardar las fiestas.
Pues bien, esto tampoco dejaba de ser tan raro. No, para raro, raro, el tío abuelo de mi madre, que en paz descanse. Mi tío Genaro, “el Genaro”, no creía en la gravedad, y bueno, así toda su familia, sus dieciséis hijos y su santa señora, los nietos aún no habían cavilado sobre tan pesada cuestión dada su edad pero las malas lenguas decían que incluso alguna de sus nueras había pasado a tan filosófico y antigravitatorio movimiento. Movimiento no nacido en Atenas, sino en la pobre cabeza del tío Genaro (Jamás volvió a ser el mismo tras aquel invierno con aquellos fuertes vientos que le descolocaron algo más que la boina)

En fin, a lo que iba. Yo, la verdad, poco aferrado a cualquier cuestión que me distrajeses más de lo necesario, nunca tuve muchas luces, no fui nunca dado a temas eclesiásticos. Me alejé siempre mucho de la misa, los sacrificios de cabras y la fuerza gravitatoria, aunque he de decir que por esta última siempre he sentido cierta atracción. Yo jamás creí en dios, tampoco en el diablo e incluso si me apuras ni en el Isaac Newton ése, pero hete aquí que me hallo delante del señor cura, Don Teodoro, quien marcó mi infancia a base de golpes de nudillos en el colodrillo y reglazos en las llemas de los dedos, a  punto de renunciar a… Satanás, sí, Satanás, así, a la ligera, sin haber él mediado en el asunto ni habiéndome hecho nada.
El caso es que tras haber aceptado irle de padrino a la pequeña del Venancio, gran amigo desde que en la mili olvidamos viejas reyertas familiares a base de vino, guardias y frío, estoy aquí, en el altar, renunciando a Satanás y temiendo que a partir de ahora me falte algo. Sólo renuncié una vez a algo, cuando el Arcadio, el más bruto del pueblo vecino, me sacó a la moza y ante la azada y metro ochenta del muy mastuerzo no me atreví a rechistar, pero no sé, el relieve del diablo que adorna el retablo de la iglesia me impone más. Nunca debería haber llegado a este punto. ¿Qué se la va a hacer? Que dios nos coja confesados y el tipo rojo de los cuernos y pezuñas de cochino sepa perdonarme dentro de sus posibilidades.